Nuestro trabajo en México comenzó bajo el nombre FastFarm.
Durante una sesión reciente del Reto Santander Sostenible 2026, Jesús Alan Elizondo Flores, director general de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), presentó a FastFarm como ejemplo de una empresa tecnológica que logró pasar de una convocatoria de innovación a trabajar con productores y empresas del sector agroalimentario.
Como la plataforma más joven dentro de Agritech Nexus, el ecosistema de FIRA que conecta a proveedores de tecnología digital con el sector agroalimentario mexicano, este reconocimiento significa mucho para nosotros. Confirma algo en lo que hemos creído desde el principio: la tecnología agrícola genera valor cuando deja de ser una demostración y se integra al trabajo cotidiano de productores e instituciones.
Del monitoreo satelital a una plataforma de crédito más amplia
Para FastFarm, ese camino comenzó con el monitoreo satelital.
Al combinar imágenes satelitales con información georreferenciada de cada predio, nuestra plataforma ayuda a identificar diferencias dentro del cultivo y a orientar decisiones más precisas sobre el uso de nitrógeno. Contar con mejor información puede ayudar a evitar aplicaciones innecesarias de fertilizante, reducir costos y disminuir el impacto ambiental.
FIRA ayudó a crear las condiciones para que esta tecnología llegara al mercado. Como señala el artículo, la institución no solo identificó una solución prometedora: también ayudó a vincular a FastFarm con clientes que podían utilizarla en sus operaciones.
Hoy continuamos ese trabajo bajo el nombre Rizal. La plataforma ha evolucionado más allá del monitoreo satelital para conectar documentos, información crediticia y datos del mundo real, de modo que las instituciones financieras puedan entender, analizar y dar seguimiento al crédito agrícola de forma más completa.
Agradecemos profundamente a FIRA y a Jesús Alan Elizondo Flores por la confianza en nuestro equipo. Nos enorgullece todo lo que esta colaboración ha hecho posible y nos entusiasma aún más lo que podemos seguir construyendo para el futuro del financiamiento agrícola en México.
